PixelPulse

Motor de escala

IA aplicada y automatización

Usamos inteligencia artificial todos los días y no lo escondemos. Lo que sí hacemos es decir exactamente dónde la usamos y dónde nos negamos a usarla.

La línea que no cruzamos

Hoy cualquiera puede generar un video de un local que no existe, con gente que no existe, atendida por alguien que nunca trabajó ahí. Se nota, y cuando se nota, la marca paga el precio. Por eso publicamos nuestra regla.

Dónde sí usamos IA

  • Transcribir y subtitular La máquina transcribe en un minuto lo que a una persona le toma una hora. Después alguien lo lee entero y corrige nombres, precios y direcciones.
  • Encontrar el momento Sobre una hora de entrevista, la IA marca dónde subió el tono o dónde apareció una palabra clave. Quién decide qué se usa sigue siendo una persona.
  • Reencuadrar por canal Seguir al que habla para pasar de horizontal a vertical sin dejarlo fuera de campo. Es trabajo mecánico y lo hace mejor una máquina.
  • Traducir y doblar Versiones en inglés o portugués con tu propia voz clonada, siempre con tu permiso escrito y siempre revisadas antes de salir.
  • Escribir borradores Los textos de publicación y las variantes de gancho salen de lo que ya dijiste en cámara. Nunca de la nada.
  • Ordenar los datos Juntar lo que pasó en cada red y explicarlo en un reporte que se entiende sin saber de métricas.

Dónde no la usamos

  • Inventar tu local Si el video muestra tu tienda, es tu tienda. No generamos espacios que no existen ni mejoramos el tuyo hasta volverlo otro.
  • Inventar clientes Ningún testimonio de una persona que no existe. Un cliente falso es publicidad engañosa aunque se vea impecable.
  • Inventar tu producto El producto se fotografía. Si en el video se ve más lindo de lo que llega a la casa del cliente, el problema empieza cuando lo abre.
  • Publicar sin que alguien lea Nada sale sin que una persona lo haya leído entero. Ni un subtítulo, ni un texto, ni una respuesta automática.
  • Responder haciéndose pasar por ti Si un robot contesta tus mensajes, lo dice. Y en cuanto alguien pregunta algo que importa, pasa a una persona.
  • Clonar voces sin permiso La voz de alguien es suya. Solo la usamos con autorización escrita y solo para lo que se autorizó.

Si en algún trabajo hace falta una imagen generada, te lo decimos antes y aparece marcada. No es una postura moral: es que un cliente que se siente engañado no vuelve.

Lo que pasa cuando el contenido empieza a funcionar

El problema deja de ser publicar y pasa a ser contestar. Cinco cosas que montamos para que ningún mensaje se pierda a las once de la noche.

  • 01

    Todo lo que llega, en un solo lugar

    Los mensajes de Instagram, WhatsApp, el formulario de la web y los comentarios caen en la misma bandeja, con el nombre de quien escribe y de qué video vino.

  • 02

    Primera respuesta en minutos

    Un mensaje automático que se identifica como tal, responde lo básico y agenda. Quien pregunta algo real pasa a una persona de tu equipo con el historial delante.

  • 03

    Seguimiento que no se olvida

    Si alguien pidió precio y no volvió, el sistema recuerda escribirle a los tres días. La mayoría de las ventas perdidas se pierden por silencio, no por precio.

  • 04

    Contactos ordenados solos

    Cada persona queda registrada con de dónde vino y qué pidió. Al mes siguiente sabemos qué video trajo clientes y no solo cuál tuvo más vistas.

  • 05

    Un reporte que se lee en cinco minutos

    Qué se publicó, qué se movió, cuántos escribieron y qué conviene grabar el mes que viene. Sin capturas de pantalla de paneles que nadie entiende.

Qué hace falta de tu lado

Esta parte se cotiza por alcance porque depende de lo que ya tengas montado. Estas son las tres situaciones típicas.

  • No tienes nada

    Ni CRM, ni bandeja unificada, ni nadie encargado de contestar. Empezamos por lo mínimo: una bandeja y un seguimiento. Se paga una vez y queda funcionando.

  • Tienes herramientas sueltas

    Una planilla por aquí, WhatsApp Business por allá y nadie sabe qué pasó con el cliente de la semana pasada. Conectamos lo que ya usas antes de proponerte comprar algo nuevo.

  • Ya tienes un sistema

    Nos conectamos a lo que hay. No vendemos migraciones que nadie pidió: si tu equipo ya se acostumbró a una herramienta, cambiarla cuesta más de lo que ahorra.

Contamos exactamente qué herramienta usamos y para qué

Sin cajas negras. Si preguntas cómo se hizo algo, te lo explicamos y te enseñamos a hacerlo.

Agendar llamada